Al hilo de mi artículo anterior sobre el Sida, me gustaría añadir algunos datos y comentarios.
Parece ser que en los países latino americanos está aumentando considerablemente la cifra de infectados por el virus.
En ese continente, donde se ejerció la “evangelización” a la fuerza , hay que tener en cuenta que en esa época en España estaba instaurada la institución de la “Santa Inquisición”, la mayoría de los países recogen actualmente en sus constituciones privilegios o reconocimientos explícitos a la Iglesia Católica:
ARGENTINA: Artículo 2.- El Gobierno federal sostiene el culto católico, apostólico, romano.
BOLIVIA: Artículo 3.- El Estado reconoce y sostiene la religión católica, apostólica y romana. Garantiza el ejercicio público de todo otro culto. Las relaciones con la Iglesia Católica se regirán mediante concordatos y acuerdos entre el Estado Boliviano y la Santa Sede. (El 25 de noviembre de este año se ha aprobado la nueva Constitución, la cual esta pendiente de ratificación y aprobación total).
COSTA RICA: Artículo 75.- La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado, el cual contribuye a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la República de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres.
EL SALVADOR: Artículo 26.- Se reconoce la personalidad jurídica de la Iglesia Católica. Las demás iglesias podrán obtener, conforme a la ley, el reconocimiento de su personalidad.
GUATEMALA: Artículo 37.- Personalidad jurídica de las iglesias. Se reconocer la personalidad jurídica de la Iglesia Católica. Las otras iglesias, cultos, entidades y asociaciones de carácter religioso obtendrán el reconocimiento de su personalidad jurídica conforme las reglas de su institución y el Gobierno no podrá negarlo si no fuese por razones de orden público.
PANAMA: Artículo 103.- Se enseñará la religión católica en las escuelas públicas, pero su aprendizaje y la asistencia a los cultos religiosos no serán obligatorios cuando lo soliciten sus padres o tutores.
PARAGUAY: Artículo 82.- Se reconoce el protagonismo de la Iglesia Católica en la formación histórica y cultural de la Nación.
PERÚ: Artículo 50.- Dentro de un régimen de independencia autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración.
En países como Honduras, Ecuador, Colombia y otros, encabezan sus constituciones invocando a Dios.
En América Latina ha sido importada, desde siempre, la teología creada en Europa, la Teología de la Liberación creó la suya propia, en la que sus principales ideas son:
1.La salvación cristiana no puede darse sin la liberación económica, política, social e ideológica, como signos visibles de la dignidad del hombre.
2.Eliminar la explotación, las faltas de oportunidades e injusticias de este mundo.
3.Garantizar el acceso a la educación y la salud.
4.La liberación como toma de conciencia ante la realidad socioeconómica latinoamericana.
5.La situación actual de la mayoría de los latinoamericanos contradice el designio histórico de Dios y la pobreza es un pecado social.
6.No solamente hay pecadores, hay víctimas del pecado que necesitan justicia, restauración. Todos somos pecadores, pero en concreto hay que distinguir entre víctima y victimario.
7.Tomar conciencia de la lucha de clases optando siempre por los pobres.
8.Afirmar el sistema democrático profundizando la concienciación de las masas acerca de sus verdaderos enemigos para transformar el sistema vigente.
9.Crear un “hombre nuevo” como condición indispensable para asegurar el éxito de la transformación social. El hombre solidario y creativo motor de la actividad humana en contraposición a la mentalidad capitalista de especulación y espíritu de lucro.
10.La libre aceptación de la doctrina evangélica, es decir, primeramente procurar a la persona unas condiciones de vida dignas y posteriormente su adoctrinamiento evangélico si la persona quiere. (Wikipedia)
En 1984 y 1986, por sulicitud del entonces Papa Juan Pablo II, la Congregación para la Doctrina de la Fe, predecesora de la Santa Inquisición, presidida por el cardenal Ratzinger, actual Papa de Roma, elaboró unos documentos en los que sus conclusiones sobre lo que denominó “falacias de la Teología de la Liberacion” , fueron las siguientes:
1.Desde un punto de vista teológico, el análisis marxista no es una herramienta científica para el teólogo, que debe, previo a la utilización de cualquier método de investigación de la realidad, llevar a cabo un examen crítico de naturaleza epistemológica más que social o económico.
2.El marxismo es, además, una concepción totalizante del mundo, irreconciliable con la revelación cristiana, en el todo como en sus partes.
3.Esta concepción totalizante impone su lógica y arrastra las "teologías de la liberación" a un concepto de la praxis que hace de toda verdad una verdad partidaria, es decir, relativa a un determinado momento dialéctico.
4.La violencia de la lucha de clases es también violencia al amor de los unos con los otros y a la unidad de todos en Cristo; es una concepción puramente estructuralista, para legitimar esa violencia.
5.La violencia de la lucha de clases es también violencia al amor de los unos con los otros y a la unidad de todos en Cristo; es una concepción puramente estructuralista, para legitimar esa violencia.
6.Esto entraña, además, que las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad reciban un nuevo contenido como "fidelidad a la historia", "confianza en el futuro", y "opción por los pobres" que en realidad les niega su sustancia teológica.
7.La politización de las afirmaciones de la fe y de los juicios teológicos lleva a la aceptación de que un hombre, en virtud de su pertenencia objetiva a1 mundo de los ricos, es, ante todo un enemigo de clase que hay que combatir.
8.Todo eso lleva a un clasismo intolerable dentro de la Iglesia y a una negación de su estructura sacramental y jerárquica, 'hendiendo al Cuerpo Místico de Cristo en una vertiente "oficial" y otra "popular", ambas contrapuestas.
9.La nueva hermenéutica de los teólogos de la liberación conduce a una relectura esencialmente política de la Escritura y a una selectividad parcial y mendaz en la selección de los textos sacros, desconociendo la radical novedad del Nuevo Testamento, que es liberación del pecado, la fuente de todos los males.
10.También entraña el rechazo de la Tradición como fuente de la fe y una distinción inadmisible entre el "Jesús de la Historia" y el "Jesús de la Fe", a espaldas del magisterio eclesiástico. (Wikipedia)
A pesar de que la iglesia “oficial” ha intentado, por todos los medios posibles, la desaparición de La Teología de la Liberación, no a sido así como demuestra la realización, el 14 y 15 de Agosto de este año, de las Primeras Jornadas sobre La Teología de la Liberación, de las que el sacerdote y teólogo español Benjamín Forcano dice:
La teología de la liberación denuncia y desenmascara todos los intentos, y ¡cuántos no han sido en la historia!, de querer legitimar la injusticia y esclavitud con la fe y el seguimiento de Jesús. Fue precisamente esta denuncia la que levantó las críticas más injustas y calumniosas contra le Teología de la Liberación, hasta llegar a afirmar que la Teología de la Liberación era marxista, presentaba a Jesús como líder meramente político, reducía la salvación a un ámbito temporal, se apartaba de la doctrina de la Iglesia y su magisterio y, finalmente, a decir que llegó a su término y ha fracasado.
Este frenesí persecutorio es propio de sus enemigos, nunca del pueblo: “Si la Iglesia latinoamericana lleva a cabo las conclusiones de Medellín, los intereses norteamericanos están en peligro” (Rockefeller).
El obispo Pedro Casaldáliga, haciéndose eco de estas calumnias, respondía enardecido: “Que no sigan nombrando, por vergüenza al menos, las barbaridades (calumnias auténticas) que han colgado a la Teología de la Liberación y sus teólogos. Nosotros: teólogos de la liberación y obispos que los acompañamos e Iglesias que se benefician de su doctrina, no hemos optado por Marx, sino por el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, por su Reino y sus pobres. Nuestro Dios quiere la liberación de toda esclavitud, de todo pecado y de la muerte. Analizar la trágica situación de los dos tercios de la humanidad, señalarla como enteramente contraria a la voluntad de Dios y asumir compromisos prácticos para transformar esa situación son pasos obligados de la Teología de la Liberación”.
Por desgracia, la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, reaccionaria hasta la médula, sige siendo en Latino América la principal iglesia.
Que locura.